Obras completas del Padre de MontfortA los Asociados de la Compañía de María
San Luis María comienza con estas palabras: "No temas, pequeño rebaño, porque el Padre se ha complacido en daros el reino" (Lc 12,32). Aplica estas palabras a la Compañía de María. En esta breve carta exhorta a los miembros de la Compañía a permanecer fieles al espíritu de pobreza evangélica y a confiar en la divina Providencia. Es probable que cuando esta carta fue escrita, ningún sacerdote era aún miembro de la Compañía. San Luis María alcanza a prever que el número de miembros de la Compañía será siempre relativamente débil, puesto que los anima a no desalentarse a causa de su pequeño número. Les incita fuertemente a esperar y a regocijarse, persuadidos que la divina Providencia les cuidará.
El manuscrito está incompleto; termina en mitad de una frase, pero fue completado en 1837 probablemente por el Padre Gabriel Deshayes.
Esta Carta, la Súplica Ardiente, y la Regla de los Sacerdotes Misioneros de la Compañía de María constituyen un tríptico aprobado por la Santa Sede como formando parte de la Regla y Constituciones oficiales de la Compañía de María hoy, en el sentido que la Regla actual se deriva de estos tres documentos.
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Disposiciones para la buena muerte
Dictionnaire de la Spiritualité Montfortaine
Oraciones de la Mañana y de la Tarde
El Contrato de Alianza con Dios
Regla de los sacerdotes misioneros de la Compañía de María
Carta Circular a los habitantes de Montbernage
Carta circular a los Amigos de la Cruz
A los Asociados de la Compañía de María
Métodos para recitar el Rosario
El Secreto Admirable del Santísimo Rosario
Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen
El Amor de la Sabiduría Eterna
El Secreto de María
La Súplica Ardiente
Canticos de Montfort
San Luis María comienza con estas palabras: "No temas, pequeño rebaño, porque el Padre se ha complacido en daros el reino" (Lc 12,32). Aplica estas palabras a la Compañía de María. En esta breve carta exhorta a los miembros de la Compañía a permanecer fieles al espíritu de pobreza evangélica y a confiar en la divina Providencia. Es probable que cuando esta carta fue escrita, ningún sacerdote era aún miembro de la Compañía. San Luis María alcanza a prever que el número de miembros de la Compañía será siempre relativamente débil, puesto que los anima a no desalentarse a causa de su pequeño número. Les incita fuertemente a esperar y a regocijarse, persuadidos que la divina Providencia les cuidará.
El manuscrito está incompleto; termina en mitad de una frase, pero fue completado en 1837 probablemente por el Padre Gabriel Deshayes.
Esta Carta, la Súplica Ardiente, y la Regla de los Sacerdotes Misioneros de la Compañía de María constituyen un tríptico aprobado por la Santa Sede como formando parte de la Regla y Constituciones oficiales de la Compañía de María hoy, en el sentido que la Regla actual se deriva de estos tres documentos.
Disposiciones para la buena muerte
Dictionnaire de la Spiritualité Montfortaine
Oraciones de la Mañana y de la Tarde
El Contrato de Alianza con Dios
Regla de los sacerdotes misioneros de la Compañía de María
Carta Circular a los habitantes de Montbernage
Carta circular a los Amigos de la Cruz
A los Asociados de la Compañía de María
Métodos para recitar el Rosario
El Secreto Admirable del Santísimo Rosario
Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen
El Amor de la Sabiduría Eterna
El Secreto de María
La Súplica Ardiente
Canticos de Montfort